Una casa de maestros
Karmel Rugs nace de un oficio que lleva más de 40 años en las mismas manos. Maestros formados en la tradición persa del tapete, que aprendieron a lavar, anudar y reparar viendo trabajar a quienes vinieron antes que ellos.
En ese tiempo han pasado por sus manos sedas finas, lanas de los grandes talleres persas, kilims de uso diario y piezas que una familia ha conservado por generaciones. Cada una enseñó algo. Por eso no tratamos dos tapetes igual.
Trabajamos en nuestro propio taller, con una lavadora automática industrial, una centrífuga industrial y secado controlado. La máquina hace bien lo que debe hacer una máquina. Lo demás lo decide el maestro: cuándo una pieza se lava a mano, qué tinte pide más cuidado, qué fleco se puede salvar y cuál conviene rehacer.
Lo que se hereda, se cuida
Muchos de los tapetes que recibimos no se compraron. Se heredaron. Llegan con historia, con las marcas de una casa y de una vida. Nuestro trabajo es devolverlos limpios y firmes, sin borrar lo que los hace suyos.
Por eso documentamos cada paso, fotografiamos cada pieza al llegar y al salir, y le entregamos un código para seguirla. Por eso recogemos y entregamos en su domicilio, con personal discreto y en la fecha acordada. Y por eso le decimos con honestidad cuándo una restauración vale la pena y cuándo no.
Atendemos de domingo a viernes, por WhatsApp, a las familias de Polanco, Las Lomas, Interlomas y el poniente de la ciudad.